
La Ciudad em que vivo
No me acostumbro de ver,
Mujeres indias pidiendo
Sin tener lo que comer.
Por las calles urbanas
Del centro de la ciudad,
Una mano te implora
Y no le tienes piedad.
Com su rostro te clama,
Le deberias escuchar!
Ella ya no tiene su patria,
Tu le acabas de quitar!
Cual mendiga hambrienta,
Buscando que comer
Por los barrios desfila
La Yaminawa Mujer.
Com sus hijos pidiendo
Hacen los perros ladrar,
Com los portones cerrados
Nadie las quiere atender.
Una ropa cualquiera
Para su cuerpo cubrir,
Sea usada o sea vieja
Porque no le puedes dar?
Gracias!... Ella no te dice.
Te agradece al mirar
A sus hijos comiendo
Algo que le puedas dar.
Bienvenidas siempre son
Para la Yaminawa Mujer,
Las migajas de pán,
Que tu hijo
no quiere comer.
J. Diaz
(Todas suas poesias são inspiradas
em fotografias)