Revista del Mercosur N° 73 Ano 2001
20ª Cumbre del Cono Sur El bloque debe encerrar contratos con la Unión Europea para fortalecerze y poder, negociar el ALCA de las Américas en igualdad de condiciones con EE.UU.
Argentina pasa por una dura recesión que ya dura tres años. Brasil acaba de poner en práctica un plan audaz de racionamiento de energía y sus perspectivas de crecimiento se ven seriamente comprometidas. La devaluación del real con relación al dólar también está generando una recesión en Uruguay; reflejada en la caída de las exportaciones a Brasil, su principal mercado. Según analistas, este momento de turbulencias no es el ideal para la ne- gociación de políticas macroeconómicas a favor del bloque. Esta insistencia acarrea algunos problemas; como por ejemplo, la dificultad en las negociaciones referidas a la Tarifa Externa Común - porcentaje incidente en los productos importados de países ajenos al bloque y principal instrumento de la unión aduanera. Sobre este asunto se discutió arduamente en la Reunión de Cumbre. Según Fernando Henrique es necesario garantizar la competitividad del Mercosur en el mercado internacional, incluso si para ello fuese necesario reducir la TEC; pero no a los niveles que deseaban los argentinos. En Asunción, se confirmó la reducción de la TEC del 13,5% al 12,5% para enero del próximo año, resultado muy por debajo del 2,5% que se pretendía reducir. La negociación del 1,5% restante se discutiría en el 2002. La decisión fué importante principalmente para las telecomunicaciónes e informática. Quedó acertado que no habrán medidas de reducción de tarifas de esos sectores. Por eso la sorpresa desagradable con la decisión argentina de bajar las tarifas de importación de productos tecnológicos fuera del ambito del Mercosur, lo que llevó el Brasil a suspender, al início de julio, las negociaciónes comerciales con aquel país. La victoria brasileña favorece principalmente a los sectores de telecomunicaciones e informática donde no habrá ningún tipo de medida de reducción de porcentajes. Pero las tasas cobradas en la importación de máquinas y equipos disminuirían. El sector agrícola es caso a parte, pues no se encuentra ninguna divergencia. Las tarifas sobre las importaciones de productos agrícolas extranjeros deberían aumentar, en represalia a las fuertes políticas de subsidios sustentados por Europa y EE.UU. Por sugerencia del ministro brasileño de Agricultura, Pratini de Moraes, el porcentaje máximo -del 20%- subiría al 35%, para el caso de los países que integran la Organización Mundial del Comercio (OMC), y al 55% para otras naciones. El presidente brasileño destacó que es prioridad para el bloque la implementación efectiva de la zona de libre comercio y de la unión aduanera, así como la profundización de la integración económica. Sin embargo, tal integración parece contrariar a algún sector del gobierno argentino que viene defendiendo en los últimos tres años el retroceso de la unión aduanera, idea que fue apoyada incluso por el ministro de Economía de argentina, Domingo Cavallo. El representante chileno, Ricardo Lagos, se mostró a favor de la unificación de las posturas macroeconómicas en el bloque. Para él, cumpliendo las metas comunes de déficit fiscal, inflación y deuda externa, los países del Mercosur podrán enfrentar con menos pérdidas las fluctuaciones del cambio, disminuyendo los problemas de inestabilidad monetaria en la región. Entre los compromisos asumidos por los países integrantes del Mercosur, se encuentra la negociación y desarrollo de infraestructura y la superación de obstáculos en el comercio entre los miembros. Pero, a pesar de los aciertos, algunas trabas dan cuenta de la falta de ajustes diversos en el bloque. Por ejemplo, el presidente paraguayo Luis Gonzales Macchi criticó duramente el actual esquema de funcionamiento del Mercosur. La gran sorpresa de la reunión la dio el presidente uruguayo Jorge Battle al mostrar su disconformidad sobre la coordinación de la creación de un sistema monetario regional a cargo de Domingo Cavallo. La idea cogió desprevenidos a los presidentes de los otros países miembros. Pero Battle también dejó en claro que no tiene idea de cómo podría ser ese sistema regional. El presidente venezolano se valió del encuentro para pedir el ingreso de su país al bloque como miembro asociado, al igual que Chile y Bolivia. Señaló que está de acuerdo con Fernando Henrique cuando dice que el ALCA es una opción y el Mercosur un destino, y señaló que éste último debe ser visto como prioridad para los países de la región, pero que también es conveniente mantener relaciones bilaterales con Estados Unidos. Una de las conclusiones a la que llegaron los participantes de la reunión fue la de la importancia de realizar contratos con la Unión Europea para que el Mercosur pueda negociar luego la implantación del Área de Libre Comercio (ALCA) en igualdad con Estados Unidos. Y un acuerdo de libre comercio con el bloque europeo puede concretarse más rápido de lo que uno se imagina. De acuerdo con el director ejecutivo del Consejo de Empresarios de América Latina (CEAL), Alberto Pfeifer, en la próxima reunión interregional los europeos deberán presentar una propuesta que incluiría una reducción de hasta un 90% en las tarifas de ambas partes y negociaciones sobre el sector agrícola. Carolina Coutinho
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